CONTAMINACIÓN AMBIENTAL Y MORTALIDAD POR COVID-19

CONTAMINACIÓN AMBIENTAL Y MORTALIDAD POR COVID-19

El estudio, liderado por el grupo de investigación TecnATox de la Universidad Rovira i Virgili (URV) y del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV), en Tarragona, ha demostrado que la contaminación del aire es determinante en la gravedad y mortalidad provocada por el virus SARS-CoV-2. La exposición crónica a las partículas en suspensión (PM10)

El estudio, liderado por el grupo de investigación TecnATox de la Universidad Rovira i Virgili (URV) y del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV), en Tarragona, ha demostrado que la contaminación del aire es determinante en la gravedad y mortalidad provocada por el virus SARS-CoV-2. La exposición crónica a las partículas en suspensión (PM10) por encima del umbral establecido por la OMS –lo que ocurre a menudo en las grandes ciudades– hace aumentar drásticamente la gravedad y mortalidad por COVID-19. Las PM10 son partículas muy pequeñas (de entre 2,5 y 10 micrómetros de diámetro) que se encuentran en suspensión en el aire. El tráfico rodado es su principal fuente de emisión. El estudio, liderado por la investigadora del Departamento de Ciencias Médicas Básicas de la URV, Montse Marquès, analizó la relación de la gravedad y la mortalidad por COVID-19 con la exposición crónica a PM10.

 

Durante la primera oleada de la pandemia, se analizaron los datos clínicos de 2.112 pacientes ingresados ​​en quince centros hospitalarios de Cataluña junto con los niveles de PM10 registrados por las cabinas de la Red de Vigilancia y Previsión de la Contaminación Atmosférica (Generalitat de Catalunya) situadas en las ciudades de los hospitales desde 2014 hasta el inicio de la pandemia. Se concluyó que las personas que vivían en zonas con una concentración de PM10 por encima del límite de la OMS sufrían la enfermedad de forma más grave y letal. Además, se detectó que cuando un individuo se infecta con el SARS-CoV-2 la evolución de la enfermedad viene determinada por la exposición crónica a PM10 en vez de a otras patologías, por ejemplo diabetes, hipertensión o hipercolesterolemia, que se habían convertido en factores de riesgo ampliamente reconocidos para pronosticar la gravedad de la infección mediante un estudio retrospectivo aplicando modelos matemáticos. Por último, se calculó que el aumento de 1 µg/m3 en la exposición crónica a PM10 causa un aumento del 3% de pacientes que tienen COVID-19 como una enfermedad grave que puede provocar más muertes.

 

Los resultados de este estudio dan la vuelta a la práctica asistencial de las personas infectadas por SARS-CoV-2, enfermedad que ha destacado por un abanico muy amplio de sintomatología y un pronóstico en cierto modo imprevisible. Hasta ahora, el personal sanitario se ha basado únicamente en la historia clínica para prever cómo evolucionará la persona infectada. Ahora, este estudio pone sobre la mesa la importancia de la salud ambiental y “proporciona pruebas científicas de la necesidad de que el colectivo médico, cuando atiende a pacientes con COVID-19, preste atención a la exposición crónica a agentes contaminantes del aire, como las partículas en suspensión en este caso, si se quiere pronosticar la enfermedad de forma adecuada”, explica Montse Marquès, la primera autora de la investigación.

 

Este trabajo abre la puerta a investigar el papel de la contaminación en otros virus respiratorios, como el de la gripe, al tiempo que hace un llamamiento a la necesidad de revisar y actualizar los umbrales de PM10 establecidos por la OMS y los legisladores mundiales para proteger la salud de la población. El grupo investigador que ha participado en este estudio considera necesario reducir las concentraciones ambientales de PM10, sobre todo en aquellos lugares que superan los límites, para reducir la gravedad y mortalidad por COVID-19 y posiblemente otras infecciones respiratorias.

 

El grupo TecnATox, liderado por el catedrático Josep L. Domingo, goza de prestigio internacional en el campo de la toxicología y la salud ambiental. Para llevar a cabo esta investigación ha establecido una colaboración con el grupo Uvasmet, también de la URV, IISPV y la red STACOV-XULA.

 

El estudio se titula “Long-term exposure to PM10 above WHO guidelines exacerbates COVID-19 severity and mortality”. Se ha publicado en la revista académica Environment International.

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