EJEMPLO DE CÓMO SUPERAR LA DISCRIMINACIÓN EN EL REY DE LOS DEPORTES

EJEMPLO DE CÓMO SUPERAR LA DISCRIMINACIÓN EN EL REY DE LOS DEPORTES

Desde muy niña Nancy Prieto se apasionó por el béisbol, sufrió bullyn y discriminación por ser mujer en un juego dominado por hombres; lo superó y hoy, es una mujer de éxito en este difícil deporte. Esta mujer ha superado los retos deportivos y de la vida, aunque aclara que todavía le faltan y va por ellos. Mientras, Nancy Prieto tiene récords que le dan la inmortalidad en este cerebral deporte y que enorgullecen a esta regiomontana que logró ser ampayer (juez) en las ligas pequeñas, en la meca de este programa de béisbol, en williamsport, Pensilvania. Pero también ha quedado para la historia, es la manager de Sultanes de Monterrey, el primer equipo femenil de la primera Liga de Softbol profesional en México que ha iniciado este 2024, y donde las regias fueron superlíderes en la temporada regular, derrotar en el play off al Águila de Veracruz, para ir por el campeonato ante Charros de Jalisco Femenil en la Serie de la Reina, ante quienes fueron derrotadas.

Como jugadora de béisbol y softbol en diversas categorías ha enfrentado el bullyn, la discriminación y el desdén de los hombres, a quienes les ha demostrado su fuerza y poder a la defensiva y a la ofensiva. Por su condición de niña, nunca sintió la discriminación o el bullyn como tal en ligas pequeñas: «Escuchaba que decían hazle así, que la pongan allá, que haga esto, sentía que me querían proteger, me quedaba callada, pero a la vez me molestaba, yo sabía que podía hacer las cosas bien», rememora. Vecina de la Colonia Roma, un núcleo habitacional de clase media al sur de Monterrey, está mujer que tiene tres hermanas más, es la única que se inclinó de lleno por el deporte; vuelve al pasado, a los recuerdos, a la niñez: «Pese a que nunca tuvimos un hermano, mi papá siempre apoyó voluntariamente por 43 años el programa de Ligas Pequeñas de Béisbol, entonces me iba con él al parque Independencia, cercano a casa, luego lo acompañaba a buscar patrocinios para la Liga. Me enseñaba el deporte, las jugadas, como correr, lanzar, observaba». Nancy absorbió la enseñanza, la técnica, la estrategia del juego de pelota de entrenadores de aquella década de principios de los setenta. Recuerda a Regino «Chimuelo» Garza, un ex beisbolista y softbolista profesional, al «Donas», gran jugador amateur y al entusiasta joven «Toy», todos ellos entrenadores, duros pero carismáticos, eficientes. «Con todos ellos entrené». Ya como jugadora de softbol y entrenadora de niños, la joven Nancy supo a conciencia las diferencias con ella por ser mujer. Notaba que a los más adelantados jugadores, a los seleccionados se los dejaban a hombres entrenadores, y a ella los principiantes, los que quedaban. Sin embargo, «con el esfuerzo y dedicación al trabajo pronto les demostré que podía hacer bien las cosas y me empezaron a dar selecciones». Nancy va más allá, los recuerdos vienen a su mente, el disgusto de los jugadores por ser una mujer quien fuera la ampayer. «Me preparé para ello, pero lo que más fuerte me pegó y experimenté oposición fue en las ligas de softbol donde el machismo me menospreciaba.

Cómo una mujer viene a ser juez?, a decirme que hacer en mi juego?, era una ofensa para el pelotero, pero al tiempo forjé mi carácter y segura de mi me impuse”, afirmó.

El resultado del esfuerzo y la dedicación a la preparación vino en 2011 cuando tuvo oportunidad como mujer y mexicana, de ser ampayer en el Mundial de béisbol de Williamsport, Pensilvania, en ligas pequeñas; antes en 1999 estuvo también como ampayer en el Mundial de Taylor, Michigan, en la categoría 13 años, y después en 2000 en otro Mundial de Softbol en Kalamazoo, Michigan. Por 10 años estuvo al frente de la selección juvenil mexicana de softbol y ahora es la manager de la selección grande de México, que, con un plan de trabajo que tiene Nancy, espera clasificar a los Juegos Olímpicos 2028, ya que en el 24 no estará este deporte. «Voy por esa clasificación», adelanta. La entrenadora está feliz, contenta de ver miles de aficionados, mujeres y niñas que acuden al estadio de Sultanes, para los juegos en casa. Otro récord más alcanzado, atraer miles de aficionados en esta primera campaña, y uno más ya otorgado: Yanina Treviño, su pitchear estrella ha lanzado ya dos juegos sin hit ni carrera, para la inmortalidad. El mensaje de Nancy Prieto a las mujeres es claro, pareciera trillado, pero es realidad “ Que nos valoremos como mujeres, que trabajen por sus sueños en cualquier ámbito de la vida, con confianza y seguridad los resultados llegarán”.

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